Optimismo entre los sindicatos de Vestas tras reunirse con los responsables del Ministerio de Industria

    Los responsables sindicales de la plantilla de la factoría de la empresa Vestas en el municipio leonés de Villadangos del Páramo, salieron ayer jueves día 2 de agosto con un optimismo cautelar de su encuentro en Madrid con el director general de Industria del Ministerio, Galo Gutiérrez Monzonís. Gutiérrez se comprometió con la delegación sindical de Vestas que se reunirá con la dirección de la multinacional danesa para exigir que presente cuanto antes un plan industrial de futuro viable con el que el Gobierno pueda apoyar a través de ayudas, préstamos u otros mecanismos. “El ha entendido perfectamente la situación por la que estamos pasando y hará todo lo posible para ver qué posibilidades hay de cara a mantener la carga de trabajo”, señalaban los responsables sindicales de Vestas al término de este encuentro.

    03/08/2018.

    Con esa intermediación, los trabajadores esperan que se active una solución para que se mantengan la actual actividad en la factoría y la totalidad de los 600 puestos de trabajo con medidas a medio y largo plazo, ante la desaparición de cuatro de las siete líneas de producción de la compañía a partir del próximo mes de septiembre y de una quinta durante el primer trimestre de 2019. Esta situación grave afecta a cerca de 2.000 familias.

    “Es inexplicable que la parte social estemos ofreciendo alternativas como bajas incentivadas, prejubilaciones o la suspensión temporal de empleo y que la empresa no se siente a negociar con nosotros”, criticaban los dirigentes sindicales, que recordaron que las negociaciones con la compañía están rotas. La situación llevó a los representantes sindicales a convocar una huelga indefinida el pasado día 19 de julio, protesta a la que se sumó el pasado jueves día 26 de julio el encierro de tres trabajadores, uno por cada sindicato con representación en el comité, en la Dirección Provincial de Trabajo de León.

    Después de que la empresa adelantase la semana pasada que determinará durante el mes de agosto los planes de producción para todas sus fábricas, incluida la de Villadangos, la plantilla lamenta que les esperan varios meses de gran incertidumbre. “Tenemos que seguir intentando llegar a acuerdos y desbloquear esta situación”, sostenían.

    En esa línea de acciones en todos los frentes posibles, tras conseguir reunirse con los responsables ministeriales, los representantes del comité de empresa esperan ahora que se produzca un acuerdo a corto plazo para restablecer la normalidad. Al respecto, hoy viernes día 3 de agosto se celebrará una asamblea donde las personas trabajadoras de Vestas decidirán las medidas a adoptar a partir de ahora.

    Concentración ante la sede central de la multinacional en España

    A la par que se estaba llevando a cabo este encuentro en el Ministerio, unos 350 trabajadores llegados de su fábrica de Villadangos del Páramo se han manifestado durante dos horas y media en la puerta de la sede de la compañía danesa en el polígono industrial de la localidad madrileña de Arroyo de Valdebebas. Según los representantes de los trabajadores, su protesta es por la falta de plan de futuro industrial de la compañía después de anunciar la deslocalización de parte del trabajo a China.

    Según explica la Dirección de Vestas, hay dos líneas que paran por la obsolescencia del modelo V90-3MW, que ya no tiene demanda. Las otras dos se llevan a Asia al no existir más demanda en el ámbito de influencia de la fábrica, que es Europa (plataforma de 2 MW). De siete líneas solo quedan dos activas. Los trabajadores temen que esto sea el primer paso de un cierre definitivo de la fábrica leonesa.

    Esta no es la única factoría afectada en España. Vestas cerró a principios de julio su planta de Villafranca del Penedés. Los 44 trabajadores salieron tras recibir sus indemnizaciones por despidos. Allí sólo se fabricaban y reparaban multiplicadoras. Vestas ha decidido subcontratar la reparación a la empresa ZD.

    Además de las fábricas, Vestas también mantiene diversas controversias con los trabajadores que se dedican al mantenimiento de parques eólicos. Este año, Iberdrola licitó este servicio de gran parte de sus plantas eólicas y Vestas fue el principal adjudicatario. Esto implicaba la subrogación de algunos trabajadores. Sin embargo, también en este campo ha habido despidos y disputas entre empleados y empresa.

    Por el momento, no hay ninguna decisión sobre la fábrica de Vivero en Galicia y la de Daimiel en Castilla La Mancha, pese al temor que muestran los trabajadores por que también pueda haber una bajada de producción o deslocalización en estas factorías.

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