CCOO denuncia que el programa de secciones bilingües segrega, genera desigualdad y fracaso escolar

    Más claro no puede ser Comisiones Obreras de Castilla y León en lo tocante al programa de secciones bilingües que la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León tiene implantado en la Comunidad desde hace ya una década: “Se trata de un modelo que segrega, genera desigualdad y provoca un rotundo fracaso escolar”. Las palabras de Elena Calderón, secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO-CyL (FE-CCOO CyL) no pueden ser más explícitas. Nuestra compañera, en esta línea crítica, ha indicado que este sistema “forma generaciones indocumentadas, exige una esfuerzo notable a las familias y demanda al profesorado especializado en estas materias una mayor acreditación formativa que, por supuesto, corre a su cargo. Por lo tanto, desde CCOO nos oponemos a este modelo y demandamos el cambio de este programa ya por otro de aprendizaje de una segunda lengua”.

    08/11/2018.

    Calderón ha estado acompañada esta mañana durante la rueda de prensa celebrada en nuestra sede de Valladolid por Raquel García y María Jesús Castañeda, docentes pertenecientes a la Federación y responsables del área de Enseñanza Pública no Universitaria. “Este programa, que inicialmente era voluntario, se ha convertido prácticamente en obligatorio, dado que es difícil encontrar enseñanza convencional no bilingüe, salvo que se vaya a centros que son casi guetos o localidades con un solo centro de Educación Primaria, algo a lo que en CCOO nos oponemos en rotundo”, sostiene.

    La responsable de la Federación ha calificado de delirio pedagógico lo que ocurre con esta situación. Nuestra compañera ha recordado que el sistema actual supone impartir dos o tres disciplinas (Ciencias Sociales o Naturales) en lengua extranjera y la posibilidad de aumentar el horario de dicha lengua hasta dos horas semanales fuera del lectivo. “Sin embargo, esto provoca que se sacrifiquen el descubrimiento, áreas de conocimiento, desarrollo del pensamiento crítico, razonamiento y debate en aras a conseguir una mejor competencia del inglés, algo a lo que no nos oponemos, aunque por otras vías. Este programa forma generaciones indocumentadas en disciplinas básicas y precariza el conocimiento del propio idioma”, garantiza.

    Nuestra compañera ha remarcado que este modelo no funciona adecuadamente, ni para el alumnado, ni mucho menos para el profesorado. “Los docentes han tenido que hacer un esfuerzo formativo, personal pero también económico para poder acreditarse con un nivel de inglés B2, pero ahora, además, la Consejería se ha planteado que estos docentes tengan que contar con otro nivel superior, el C1. Esto es una auténtica "aberración", ya que muchos de ellos se quedaran al margen del bilingüismo”.

    “La Junta debe echar el freno y cambiar de modelo”

    Calderón opina que la Consejería de Educación tiene que ser valiente, llevar a cabo un proceso serio de autocrítica “y echar el freno para cambiar el modelo, algo que por el momento la Junta no está dispuesta a realizar”.

    La secretaria general de la FE-CCOOCyL ha hecho hincapié en que este modelo aumenta la segregación, la desigualdad y el fracaso escolar, “pero además damnifica y perjudica al sistema educativo. En concreto, segrega según competencias académicas y entornos socioeconómicos, por lo que generan mayores desigualdades. Los agrupamientos por niveles afectan negativamente al alumnado más desfavorecido, pero también al profesorado, que tiende a evitar esos grupos. Estos tienen a chicos y chicas peor preparadas, son más conflictivas y la docencia aquí es más compleja. Todo lo contrario de lo que acontece con los del bilingüismo, que son los mejor formados”.

    Este grave desequilibrio formativo se hace muy patente, ha apuntado Calderón, porque las familias intentan que sus hijos entren en los grupos más aventajados en inglés, lo que beneficia a quienes pueden llevar a los alumnos a academias. A esto se ha sumado la asistencia a cursos en el extranjero, e incluso cursos académicos completos. “Esto solo se lo pueden permitir las familias con recursos, lo que supone que las diferencias se disparen, y por ahí la gente de CCOO no pasamos”.

    Por ello, CCOO aboga por un modelo mejorado de la enseñanza de otros idiomas con la implementación de un proyecto lingüístico de centro y un plan de internacionalización en todos los colegios de la Comunidad, guías de orientaciones pedagógicas e incrementar las horas lectivas de la segunda lengua en todos los cursos sin necesidad de un aumento de la jornada lectiva.

    De la misma forma, Elena Calderón apunta que deberían programarse talleres, facilitar la participación en actividades fuera del horario escolar con becas de transporte, impedir los agrupamientos específicos de nivel de idioma y que estos sean flexibles, haya apoyos y desdobles de grupos, entre otras cuestiones.

    En cuanto a la mejora de los recursos humanos y otras medidas de acompañamiento, “desde CCOO venimos reclamando desde hace tiempo, aumento de recursos humanos para flexibilizar, coordinar y crear espacios culturales y lingüísticos; lectores nativos o auxiliares de conversación; implementar programas internacionales de movilidad e intercambio de profesorado; más formación; y mismos recursos humanos entre docentes y centros no bilingües”.

    Calderón ha afirmado que a pesar de la mesa sectorial abierta en los últimos dos años no se han tenido en cuenta sus alegaciones al modelo vigente y, por ahora, la Junta continuará adelante con él “porque no quiere dar marcha atrás". La responsable de CCOO ha insistido en que el sindicato no vé este modelo, y ha advertido de que gran parte de la sociedad, incluidos sociólogos y familias, “ya han visto el fracaso que supone. Por lo tanto, tenemos una dura tarea por delante si queremos revertir esta situación”, ha pedido Calderón

    “Los brillantes datos de la Consejería tienen un grave sesgo”

    Elena Calderón ha criticado que aunque la “auténtica realidad” sea ésta, la Consejería de Educación de la Junta muestra unos datos muy diferentes. “Ellos hacen una evaluación favorable a este programa con unos datos sesgados, ya que sólo analiza a los mejores alumnos”. Para apostillar que “señalan resultados contradictorios. Por ejemplo, que el 70% de los directores de los centros bilingües estén contentos con el sistema, pero a la vez el 40% de este colectivo reconozca abiertamente que no están preparados para el bilingüismo. Vamos, esto es inaudito”.

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