El año 2019, un año puente para el empleo entre la anterior crisis y la que se avecina

    En el año 2019 ha aumentado la actividad, la ocupación y ha descendido el desempleo. Lo ha hecho en pequeña medida, pero son datos positivos. Sin embargo, CCOO considera que no se van a consolidar ni servirán para continuar en la senda de la recuperación, lenta, pero sostenida, que había comenzado en 2015. La pandemia del coronavirus ha venido a trastocar los datos económicos que podían hacer albergar esperanzas de recuperar el empleo perdido tras la crisis que comenzó en 2008.

    23/09/2020.
    Foto CCOOCyL.

    Foto CCOOCyL.

    La secretaría de Empleo, Política Institucional y Diálogo Social ha querido testar, no obstante, la situación del mercado laboral en 2019, como viene haciendo desde los años 90, para tener un punto de comparación cuando haya que evaluar el comportamiento del año 2020 en lo que al empleo se refiere.

    Durante 2019 Castilla y León ha generado empleo a un ritmo muy inferior al de la media nacional. Incluso se ha perdido empleo por cuenta propia y, además, se ha reducido de forma significativa en la industria, que suele ser el sector con mejor empleo disponible. La escasa recuperación del empleo presenta muchos matices. El trabajo que se genera es temporal en su inmensa mayoría y cada vez de menor duración. Así, hemos llegado a la situación de que 1 de cada 4 trabajadores y trabajadoras tiene un contrato temporal, 1 de cada 2 en el caso de los menores de 30 años. Crece exponencialmente la contratación a tiempo parcial.

    Así no es de extrañar que la población en edad de trabajar descienda en Castilla y León mientras que la media nacional registra cuatro años de incremento. Nuestros trabajadores y trabajadoras, especialmente los más jóvenes, se van de la Comunidad para encontrar empleo en otro lugar contribuyendo al ya de por sí elevado envejecimiento de la población. El dato es significativo. Durante 2019, 1 de cada 3 personas que emigran en nuestro país tenía nacionalidad española frente a los años 2006,2007 y 2008 cuando la población en edad de trabajar crecía en Castilla y León con la incorporación de los inmigrantes. Entre 2009 y 2019 el número de personas entre 16 y 64 años se ha desplomado en Castilla y León con 166.100 menos y los mayores de 65 han aumentado en 32.000. Con menos gente participando en el mercado de trabajo y más personas jubiladas los problemas del empleo se están trasladando a la financiación del sistema de pensiones,

    Por sexto año consecutivo el desempleo ha disminuido, aunque lo ha hecho de forma muy leve, con 4.900 personas menos en Castilla y León. Es la menor reducción de los últimos seis años.En estas circunstancias el paro de larga duración continúa siendo muy alto. Casi la mitad de las personas en desempleo lleva más de un año en esta situación lo que, cada vez, dificulta más volver a incorporarse al mercado laboral. En el año 2019 se rompe la tendencia descendente de los últimos seis años, y aumentan los beneficiarios de prestaciones por desempleo, con 2.581 más, pero la cobertura de las personas inscritas en el desempleo, a pesar de haber aumentado en 5,4 puntos, sigue siendo muy baja, con un 57,7%. En los últimos 10 años la tasa de cobertura en Castilla y León ha caído en casi 14 puntos.

    Para CCOO la situación económica derivada de la crisis influye en estos malos datos, pero no más que las normativas que damos en llamar “la reforma laboral”, que ha afectado a todos los campos del mercado de trabajo y que ha llevado a España y a Castilla y León a unas condiciones laborales, salariales y sociales mucho peores que antes de ser promulgadas.

    El único dato positivo es que las personas activas, ocupados más parados, sube, por primera vez, en los últimos nueve años en 3.200 personas y que este crecimiento favorece a las mujeres, siempre en minoría en el mercado de trabajo. Seguimos siendo la tercera Comunidad con menor tasa de actividad.

    El año 2019 se ha vuelto a crear empleo, 8.000 nuevos puestos de trabajo, muy lejos de los 25.900 empleos que se crearon en 2016, por ejemplo. La mayoría, 5.900, fueron ocupados por mujeres y 2.100 por hombres. Un avance excesivamente lento para poder recuperar los 165.700 puestos de trabajo que se destruyeron en nuestra región entre los años 2007 y 2013. En los últimos seis años solo se han recuperado 74.400, un 45%, mientras en

    España se ha logrado rescatar el 77% de lo destruido en los años más duros de la crisis.

    Un dato destacable es que el empleo por cuenta propia, trabajadoras y trabajadores autónomos, ha disminuido en 4.000 personas, en el tercer ejercicio consecutivo de pérdida de empleo entre los emprendedores. La crisis del coronavirus está causando muchos daños en este colectivo que, en un momento determinado, se propuso como salida a la falta de empleo en nuestro país.

    En definitiva, un año 2019 con datos muy poco gratificantes en materia de empleo, pero que se antoja, a la vista de lo que se avecina, como el que marcará la transición hacia un 2020 que aún es un enigma en lo que al mercado laboral se refiere.

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