CCOO de Castilla y León | 15 mayo 2026.

2026-02-12

CCOO alerta del aumento de la gravedad de los accidentes laborales en 2025

    Castilla y León registra en 2025 un accidente laboral cada 1 minuto y 55 segundos, con un aumento del 8,16% en los accidentes mortales y un preocupante repunte de los siniestros graves así como de las muertes vinculadas a la organización del trabajo como consecuencia de los riesgos psicosociales. CCOO ha convocado concentraciones en todas sus sedes de Castilla y León en señal de protesta y denuncia ante esta situación

    12/02/2026.
    Foto CCOO CyL

    Foto CCOO CyL

    CCOO Castilla y León ha analizado los datos de siniestralidad laboral correspondientes a 2025 en la Comunidad, que registran 62.651 accidentes de trabajo. Entre ellos, 53 fueron mortales, 41 en jornada laboral y 12 “in itinere”. El sindicato ha destacado que se mantiene un aumento de la gravedad de los accidentes, especialmente los relacionados con la organización del trabajo y los riesgos psicosociales, como consecuencia de la falta de integración real de la prevención en las empresas.

    Fernando Fraile, secretario de Acción Sindical, Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO Castilla y León, ha considerado que el aumento de los accidentes graves y mortales demuestra que las medidas preventivas aplicadas en las empresas no están siendo suficientes ni eficaces para controlar los riesgos reales presentes en los centros de trabajo.

    El sindicato ha subrayado el peso creciente de los riesgos psicosociales en la siniestralidad laboral. Más de la mitad de los accidentes mortales en jornada laboral están relacionados con causas no traumáticas vinculadas a la organización del trabajo, como la carga laboral, el estrés o la presión productiva, una tendencia que se ha incrementado de forma sostenida en los últimos años. Esta proporción ha pasado del 35,38% en 2020 al 56,10% en 2025, lo que muestra una tendencia al alza.

    Asimismo, Fraile ha señalado que, junto a los riesgos psicosociales, siguen produciéndose accidentes mortales por causas traumáticas conocidas desde hace décadas, como caídas en altura, atrapamientos, electrocuciones o accidentes de tráfico, lo que evidencia que muchos riesgos básicos continúan sin controlarse de manera adecuada.

    “Estos datos reflejan el escaso o nulo compromiso por parte de los empresarios con la seguridad y la salud de las personas trabajadoras, son accidentes que siguen ocurriendo y que podríamos haber evitado con una integración real de la cultura preventiva en todo el tejido productivo de Castilla y León, así como mediante una práctica formación e información específica y adecuada a la realidad de los trabajadores y las trabajadoras en cada centro de trabajo”. Además, esto evidencia que muchos riesgos básicos continúan sin controlarse de manera adecuada desde la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en 1996.

    Es necesario que se reconozcan las enfermedades profesionales que se vienen produciendo, para acabar con la actual y persistente infradeclaración y terminar así con la desprotección de las personas trabajadoras. En muchos casos se tratan como enfermedades comunes, derivadas al sistema público de salud, cuando en realidad son contraídas en el trabajo como consecuencia de unas malas condiciones de trabajo.

    Por ello, el sindicato defiende la necesidad de un cambio de modelo que apueste por la integración real de la prevención en la propia empresa, por una cultura preventiva ligada a la organización del trabajo y por una mayor coordinación con el sistema público de salud para la detección temprana de los daños derivados del trabajo.

    Treinta años después, la prevención sigue sin integrarse plenamente en las empresas

    Después de 30 años que entro en vigor la ley de prevención de riesgos laborales, que supuso un antes y un después en la actuación ante los accidentes laborales, El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha firmado la modernización y modificación de la ley de prevención, para dar respuesta a los riesgos emergentes de las nuevas formas de organizar el trabajo con la digitalización de la economía, reforzar las evaluaciones de los riesgos psicosociales, la integración de la perspectiva de género en la salud laboral, así como visualizar los riesgos derivados del cambio climático o la desconexión digital entre otros.