CCOO de Castilla y León | 15 mayo 2026.

2026-03-05

Un informe de CCOO confirma la precariedad laboral de las mujeres de Castilla y León

    La secretaría de mujeres y el gabinete económico de CCOO CyL ha elaborado un informe sobre la situación de las mujeres en el mercado laboral de Castilla y León en 2025, que evidencia una mejora cuantitativa del empleo en el último año, aunque esta evolución no ha sido suficiente para corregir las desigualdades de género: jornadas parciales, diferencias salariales y sectores feminizados.

    05/03/2026.
    Foto CCOOCyl.

    Foto CCOOCyl.

    Las conclusiones del informe que ha realizado la secretaría de mujer y el gabinete económico de CCOO CyL sobre el mercado laboral de las mujeres de Castilla y León demuestran que es necesario mantener vigentes las reivindicaciones del 8M, el Día Internacional de la Mujer. Según dicho estudio, la brecha en la participación laboral sigue siendo uno de los principales rasgos diferenciales. La tasa de actividad femenina se mantiene casi diez puntos por debajo de la masculina.

    En segundo lugar, la mejora del empleo femenino se apoya de manera desproporcionada en fórmulas de empleo más precarias, particularmente en la jornada parcial. Aunque en el último año el empleo a tiempo parcial crece en ambos sexos, su peso entre las mujeres es muy superior: en 2025 una de cada cuatro mujeres ocupadas trabajó a tiempo parcial, frente a menos de uno de cada diez hombres. La mayoría de las mujeres no opta voluntariamente por la jornada parcial, sino que se ve abocada a ella por la imposibilidad de acceder a un empleo a tiempo completo. A ello se suma una sobrecarga claramente feminizada de las responsabilidades de cuidados lo que repercute en los ingresos, la estabilidad laboral, sus carreras profesionales y sus derechos futuros en materia de protección social y pensiones.

    El crecimiento del empleo femenino se concentra fundamentalmente en los servicios, especialmente en aquellos más feminizados y con peores condiciones laborales, como el comercio, la hostelería o determinados ámbitos de la Administración pública, la educación y la sanidad. Aunque se observan avances en la incorporación de mujeres a determinadas ramas industriales de mayor contenido tecnológico, estos progresos conviven con retrocesos en sectores industriales tradicionales y con una persistente segregación sectorial y ocupacional.

    En cuanto a la brecha salarial de género, las mujeres siguen percibiendo salarios inferiores y se intensifica en el caso de las extranjeras, que sufren una doble discriminación por razón de género y nacionalidad.

    Documentación asociada
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