Por el derecho a no migrar

    Los CITE de CCOO-CyL celebraron durante la mañana de ayer miércoles día 22 de julio un seminario web abierto con personas especializadas en las migraciones y con experiencias personales de quienes han emigrado. Bajo el título “La emigración: opción o necesidad”, nuestro sindicato ha vuelto a la carga con el debate sobre la emigración en Castilla y León. El objetivo del seminario no era otro que el de generar un debate sobre las políticas públicas para la ciudadanía en el exterior. Para ello contamos con representantes de la Consejería con competencias en el tema, que intervinieron ligando las migraciones al reto demográfico.

    23/07/2020.
    Fotos CCOOCyL.

    Fotos CCOOCyL.

    Coincidiendo con el sindicato, se habló de la movilidad laboral como una característica del mundo actual y que se convierte en un problema cuando no se respetan los derechos de las personas migrantes. Se puso encima de la mesa la preocupación del empresariado de nuestra Comunidad, que manifiesta no encontrar personas con las que cubrir sus puestos vacantes.

    Este hecho también queda manifiesto, pero a modo de reflexión, en el último número del Observatorio Sindical de las Migraciones que hemos aprovechado para presentar en el transcurso del propio seminario.

    Desde la crisis de 2008 se ha cuadriplicado el número de personas españolas que han salido al extranjero. Al mismo tiempo que personas de nacionalidad extranjera están llegando a la Comunidad. De hecho, a nivel estatal surge la paradoja de que el Gobierno dice que hacen falta centenares de miles de extranjeros para cubrir la demanda de mano de obra, pero las políticas de retorno se plantean objetivos de atraer únicamente a 23.000 españoles y españolas del exterior.

    David Casarejos, presidente del Consejo de Residentes Españoles en el Norte de Reino Unido, ponía estas contradicciones sobre la mesa. Como el hecho de que las remesas de dinero que envían desde el extranjero suponen un 0,9% del PIB español, pero las ayudas al retorno son insignificantes con esta aportación económica. Casarejos ha lanzado la propuesta de una ley de mínimos estatal que haga de paraguas para las autonómicas, porque es muy difícil que quien esté en el exterior se entere de lo que sucede en su país de origen.

    A través del chat, las personas participantes en el seminario, más de medio centenar originarias de varios países, han dejado claro esta falta de comunicación con el lugar de origen que les hace sentirse abandonados por las instituciones.

    Ana Fernández, directora del Centro de las Migraciones de CCOO, insistía en el efecto de “desnacionalización” que supone emigrar. Las reformas legislativas han supuesto un recorte en los derechos de la ciudadanía en el exterior. Ha puesto el ejemplo del “voto rogado” que, en la práctica, impide participar en las elecciones. Y también ha hablado de la retirada del acceso a la sanidad en España. De esta manera, quien emigra se desvincula de las administraciones y tampoco ve ningún beneficio en registrarse en el consulado del país al que llega. Pero esto genera situaciones que perjudican a los y las emigrantes como se ha puesto de manifiesto en el chat.

    Por un lado, no es posible tener un diagnóstico real de cuánta gente está fuera, dónde, ni qué edades tienen porque no constan en ningún registro. Así no se pueden hacer políticas de retorno porque no hay datos. Pero, además, como comentó el presidente del Consejo de Residentes Españoles en el Norte de Reino Unido, los recursos humanos y económicos de los consulados dependen de las personas registradas y hay un problema importante en países europeos donde pocas personas deben atender a muchas más residentes de las que se supone.

    El Director General de Acción Exterior intervino pidiendo la creación de comunidades castellanas y leonesas en Europa, donde no hay ninguna, para que puedan ser el órgano de interlocución con la Junta y conocer así sus demandas. Otro órgano de participación son los Consejos de Residentes en el Extranjero, como el que David preside, pero la politización de muchos de ellos dificulta que sean útiles para el fin con el que fueron creados. Además, ha quedado patente que hay un intento por invisibilizar la realidad de la emigración española actual.

    El estudio que ha presentado Ana Fernández, “Emigrar después de la crisis”, contrarresta el perfil de joven aventurero con estudios superiores que iba a buscar fortuna al extranjero y que se popularizó durante la crisis de 2008. Sobre todo son personas de entre 30-45 años las que han salido de España, y sus perfiles formativos son variopintos. Muchos no han encontrado una correspondencia entre su cualificación y el empleo que desempeñan, como sucede a muchas personas inmigrantes en nuestro país. Estas personas no suelen ser el objetivo de las políticas al retorno, que van dirigidas fundamentalmente a menores de 30 años, de perfil universitario y emprendedores en muchos casos.

    En breve pondremos en nuestra página web y facebook CITE Migraciones, a disposición de las personas interesadas, el contenido íntegro de la jornada. Este seminario ha sido una actividad enmarcada en el Acuerdo para la integración social y laboral de la población inmigrante y emigrante de Castilla y León dentro del Diálogo Social.

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