CCOO denuncia la poca formación preventiva sobre la Covid-19 en las plantillas del comercio y hostelería de la Comunidad

    CCOO-CyL, por medio de la Federación de Servicios, ha dejado bien patente en el transcurso de la rueda de prensa celebrada esta mañana en Valladolid, que la mayor parte de las personas trabajadoras de los sectores de comercio y hostelería de la Comunidad apenas han tenido formación básica mínima para poder desarrollar su trabajo durante la pandemia por la Covid-19 en unas condiciones razonables. Todo ello según se desprende del informe elaborado por la Secretaría de Salud Laboral que hoy jueves día 9 de julio han presentado el secretario general y el de Acción Sindical de esta Federación, Marcos Gutiérrez y Luis Sáez, respectivamente. Adjuntamos el informe.

    09/07/2020.
    CCOO-CyL.

    CCOO-CyL.

    Este trabajo se elaboró para comprobar si las empresas de estos sectores habían aplicado los protocolos negociados y las medidas para proteger a personas trabajadoras y consumidores frente al coronavirus en el proceso de desescalada. Pese a todo, el índice de contagios en los comercios de alimentación no llegó al 1%, pese a la falta inicial de medios preventivos para estos trabajadores y trabajadoras, según se pone de manifiesto en dicho informe.

    Luis Sáez González, que agradeció al sector de alimentación su implicación durante los peores momentos de la crisis sanitaria, precisó que la cifra baja de contagios en estos comercios se debió a los controles de aforo, instalación de mamparas y medidas continuas de desinfección que desde el sindicato se defendieron en un primer momento y que continúan vigilando. “También hay que tener en cuenta los riesgos psicosociales. Se habla de los sanitarios, pero los profesionales de la alimentación también han tenido estrés, miedo y otras situaciones, y no se les ha preparado igual", ha advertido.

    Por lo que respecta al resto del comercio, sin actividad presencial, se trabaja en la negociación de los protocolos de desescalada, que se han ido implantando a medida que se ha retomado la actividad.

    Aunque en principio se están cumpliendo los protocolos, desde el sindicato instan a las empresas a mantener la seguridad de las plantillas y usuarios por medio de la vigilancia de la salud a través de inspecciones de riesgo laborales; no relajarse en prevención, así como ofrecer formación a la plantilla, mandos intermedios y puestos de responsabilidad, y mantener las medidas colectivas y organizativas de aforo, distancias y desinfección.

    Por lo que respecta a la hostelería, un sector completamente diferente que tuvo que cerrar sus puertas, con más de 87.000 trabajadores que han estado en ERTE, el informe se ha hecho sobre los que han podido abrir sus puertas, precisó Sáez González, quien añadió que el estudio se ha hecho sobre 82 de las 172 empresas de la Comunidad con representación sindical de CCOO.

    Las conclusiones más relevantes del mismo sobre este tema es que han comenzado la actividad con la nueva normalidad, pero no lo pueden hacer al cien por cien por las estrictas medidas que tienen que implantar en sus negocios para la contención del virus, y lo están haciendo con la incorporación de trabajadores y trabajadoras a media jornada.

    Más de 7.000 personas trabajadoras de comercio y hostelería en Erte han sido “abandonados” por el proceder de la Junta

    Por otro lado, CCOO Servicios de CyL denuncia que la reducción de las ayudas para los Erte por parte de la Junta ha dejado deja "tirados" a casi 1.000 empresas y más de 7.000 trabajadores y trabajadoras de comercio, hostelería y turismo en la Comunidad. “Estas personas se ven minusvaloradas por la modificación de las bases reguladoras llevadas a cabo por parte de la Junta, lo que consideran que torpedea" el Diálogo Social”, indica el secretario general de CCOO Servicios, Marcos Gutiérrez.

    Para el responsable de la Federación de Servicios, la modificación aplicada por la Junta deja fuera a empresas de más de 250 trabajadores, un 10% de los centros de trabajo del comercio y la hostelería; reducen a la mitad las ayudas al rebajar de 180 a 90 días el período de concesión, con lo que ya no se cubre todo el periodo prorrogado de aplicación de los ERTE, que llegaría hasta el 30 de septiembre y, además, al establecer la concesión directa en base al orden de solicitud “se ha introducido una ley de la selva con competencia entre los trabajadores y trabajadoras. No hay derecho a esto”, ha sentenciado.

    Gutiérrez ha recalcado este jueves que los cambios en las ayudas complementarias por parte de la Junta de Castilla y León para los trabajadores y trabajadoras afectadas por ERTE han excluido a los afectados por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, que en un principio también estaban incluidos entre los que podían ofrecer un complemento a los trabajadores que llegaría hasta 210 euros al mes.

    Para este dirigente la modificación por parte de la Consejería de Empleo de las bases reguladoras del sistema de ayudas complementarias a los ERTE, publicadas el 2 de julio, supone “una clara agresión a los derechos de las personas trabajadoras y un claro torpedo a la línea de flotación del proceso de Diálogo Social”.

    Por todo ello, ha reclamado la responsabilidad del presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, a quien han exigido cumplir el compromiso que adquirió el pasado 25 de marzo con la patronal y los sindicatos mayoritarios y no “deje en la cuneta a estos trabajadores y trabajadoras, y que el esfuerzo realizado por el Estado se vea acompañado por otro por parte de la Administración autonómica. Puesto que es inadmisible que esta gente todavía no ha recibido ni un euro procedente de la Junta, mientras que las empresas sí”.

    Aún así, Marcos Gutiérrez ha recalcado que espera que esta situación se resuelva dentro del Diálogo Social. “Cuando a un trabajador o trabajadora se le aportan 200 euros de ayuda, lo que se hace es incentivar la demanda y el consumo y, por lo tanto, potenciar toda la economía de la sociedad. Con este proceder lo que se ha hecho es poner freno a este proceso tan beneficioso para el conjunto del país”, ha explicado.

    Gutiérrez ha defendido que dentro de este colectivo hay muchas personas trabajadoras que han estado al pie del cañón, “trabajando para que no faltara de nada a la sociedad durante el confinamiento, y ahora la Junta se olvida de ellos. Además, se trata de un sector que tiene salarios bajos. Un empleado o empleada del sector del comercio afectado por ERTE puede estar percibiendo en situación de Erte unos 700 euros, una cantidad ridícula para poder vivir una familia”, ha subrayado.

    Y para rizar el rizo, de todas estas personas afectadas, las que más van a sufrir esta medida, si finamente la Junta no da marcha atrás, son las mujeres que se dedican al capítulo de la restauración colectiva, que son las que se encargan de cuidar los comedores escolares. “Muchas de ellas tienen jornadas de entre dos y cuatro horas diarias. No van a cobrar ni un céntimo de estas ayudas. Vamos a aquellas personas trabajadoras más necesitadas son las que no van a ver ni un clavel. A esto no hay derecho”, ha ratificado nuestro compañero Marcos Gutiérrez.

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